miércoles, 13 de octubre de 2021

Cuidar la lengua

Se ha dicho siempre que debemos cuidar la lengua (ortografía, sintaxis, signos de puntuación, tildes, pronunciación, vocalización, entonación) por respeto a los demás hablantes. Esto es una tontería. ¿A quién falto al rezpeto si escribo incorrectamente esa palabra? Sin embargo existen otras razones, mucho más poderosas, que apenas se mencionan.


Prestigio personal: quien habla y escribe bien goza de buena consideración. Es tratado con más amabilidad. Si es varón, liga más en Tinder: muchas mujeres rechazan posibles candidatos en cuanto ven en sus textos más de una falta de ortografía. Esto no quiere decir caer en la pedantería (peinar el diccionario en busca de palabras raritas y soltarlas sin venir a cuento para que todo el mundo vea lo culto que soy) ni corregir a los demás. Que cada cual hable y escriba como quiera, pero teniendo en cuenta las consecuencias.

Alcance: un texto bien escrito y un vídeo bien locutado (la RAE reconoce este verbo) llegarán a mucha más gente, porque es probable que sus primeros destinatarios lo reenvíen a más personas.

Capacidad de convicción: como el 90 % de las personas piensan con palabras, un discurso bien hilvanado puede hacernos cambiar de opinión. De forma análoga a como un virus inserta su material genético en una de nuestras células y hace que fabrique copias del virus, un texto bien escrito acerca de un asunto sobre el que no teníamos opinión puede convertirse en nuestra opinión firme sobre ese asunto a partir de ese momento. Como se comprenderá, esto es muy peligroso: una persona malintencionada, pero con grandes dotes de oratoria, puede incendiar las mentes de miles de fanáticos. Es el caso de Hitler. Sin llegar a esos extremos, cuando queramos convencer es necesario hablar y escribir bien. Una manera fácil de detectar bulos es ver si están mal escritos.

Ejercicio mental: cuidar la lengua supone un esfuerzo. Este ejercicio es muy beneficioso para nuestras neuronas: las personas que hablan varios idiomas, o que aprenden otro en la madurez, tienen menos probabilidades de padecer demencias o alzhéimer en su ancianidad. Al mismo tiempo mantiene encendido un sistema de alarma ante posibles engaños, lo que en estos tiempos de información desbordada y noticias falsas nunca está de más.

Capacidad de expresión: para cuidar la lengua hay que conocerla bien, tanto su léxico como los matices de las diferentes posibilidades sintácticas. Cómo se expresa el desaliento, la esperanza, el distanciamiento con lo descrito, o todo lo contrario, la cercanía y la inmediatez. Hay palabras que son tesoros, como sindéresis (capacidad para juzgar rectamente) o conticinio (hora de la noche a la que todo queda en silencio). Puede satisfacer mucho llegar a ser como ese personaje de Sabina que «para hacer poesía solo tenía que mover los labios».

Inteligencia artificial: un lector humano entenderá sin problemas un texto mal escrito. Pero no así una máquina. O lo entenderá mal, con las posibles consecuencias negativas, o directamente no lo entenderá. Ya hablamos con máquinas, en los sistemas de atención telefónica, por ejemplo, o con Alexa o Siri. Vamos a tener que acostumbrarnos a hacerlo cada vez más. Asimismo, la información que los humanos vamos dejando en Internet, por ejemplo esta misma publicación, ya está siendo analizada por complejos algoritmos lingüísticos. Lo que no se entienda bien no entrará en el análisis y no tendrá influencia futura.

Beneficio económico: un entorno donde se hable bien crea confianza, lo que estimula la inversión y el empleo. Por otra parte el castellano, debido a la gran variedad de sus acentos que, sin embargo, simultanea con bastante unidad de comprensión, es muy adecuado para entrenar máquinas, en algunos casos más que el inglés. La gran amplitud del mercado puede atraer empresas y fomentar los proyectos innovadores.

Autocomprensión: cuanto mejor empleemos el idioma para expresar lo que queremos y lo que pensamos del mundo exterior, tanto más capaces seremos de comprender lo que nos pasa —por qué estamos preocupados, tristes, ansiosos, desalentados o rabiosos—, de manejarlo mejor e incluso de ponerle remedio.

«Tan poderosas son las palabras que gracias a ellas podemos manejar y apartar sufrimientos que de otro modo nos enloquecerían» Gene Wolfe

viernes, 27 de agosto de 2021

Después del coronavirus

Lo de "después" es un decir. Solo algunos países desarrollados comienzan a respirar. En agosto de 2021 los países en desarrollo han vacunado a porcentajes ínfimos de sus poblaciones.

El objetivo mundial debe ser la vacunación total. Allá donde no se alcance se podrá desarrollar una variante resistente a las vacunas. Para ello no basta donar vacunas a los países en desarrollo, sino que también hay que proporcionar personal médico y el material logístico necesario.

Al mismo tiempo, en los países donde una amplia mayoría de la población está vacunada, se debe vigilar el nivel de anticuerpos. La tercera dosis a todos los ancianos supone un desperdicio y un peligro, porque resta vacunas a los países pobres. Solo se debería administrar a quienes, en el test de anticuerpos, muestren un nivel bajo.

Los terribles incendios e inundaciones de este verano indican ineludiblemente que la recuperación del coronavirus debe hacerse reduciendo todo lo posible las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Siguen siendo válidas todas las soluciones que di, ya hace siete años, en Parar el cambio climático

¿Qué lecciones de esta crisis quedarán para el futuro? La primera es que los sistemas sanitarios deberán disponer de mayor capacidad y recursos para responder a este tipo de pandemias. En el futuro podría llegar un virus todavía más letal que el SARS-CoV-2. 

La segunda es que hará falta un mecanismo para frenar de manera rápida los viajes internacionales, que se han demostrado como una vía de rápida propagación de las enfermedades.

La próxima crisis mundial podría venir de otro virus, de un ataque informático masivo, de una plaga de insectos desquiciados por el cambio climático, de incendios descontrolados o de algo que ni siquiera podemos prever. Pero el mundo no se puede volver a parar. Hay que estar preparado.


lunes, 23 de marzo de 2020

Contra el coronavirus

El coronavirus SARS-CoV-2, que causa la enfermedad denominada COVID-19, ha logrado lo que ninguna calamidad en la historia: parar el mundo. Ni la Segunda Guerra Mundial, ni la bomba atómica sobre Hiroshima, ni los aviones del 11 de septiembre, ni la catástrofe de Chernóbil, ni siquiera los momentos más tensos de la crisis de los misiles cubanos, cuando el planeta estuvo, de verdad, a un paso del holocausto nuclear, consiguieron que tanta gente en tantos países se quedara en su casa muerta de miedo, dejando las calles vacías; los bares, cines y teatros, cerrados; y las pistas deportivas, desiertas.


En el Londres amenazado por las alemanas V-1 y V-2, las personas seguían yendo a los pubs. Cuando sonaba la alarma de bombardeo, sí, corrían a los refugios, pero cuando cesaba la alerta, la vida continuaba. El inmenso cañón alemán Gran Berta, de más de cien kilómetros de alcance, no apagó la vida nocturna de París. Ahora, en pleno siglo XXI, el mundo ha echado el cierre. A 23 de marzo de 2020 hay 294 110 infectados contabilizados (muchos menos de los reales) y 12 944 muertos. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha advertido de que los fallecimientos podrían elevarse a millones.

Personalmente me domina la terrible sensación de que, con los recursos disponibles, no se están tomando las medidas óptimas. Suscribo las cinco recomendaciones de Yuval Noah Harari, las detallo y añado otras.

Uno, compartir información fiable: los países que están pasando por la epidemia deberían enseñar a los que todavía no la están atravesando. En este sentido es fundamental que cada país transmita a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a diario sus cifras actualizadas de contagiados y fallecidos, especificando edad, sexo y patologías previas (diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia...). Deben implantarse rápidamente estándares mundiales sobre qué significan estas cifras. Hay países que solo dan la cifra de hospitalizados, cuando la de contagiados (personas donde las pruebas detectan anticuerpos del SARS-CoV-2, aunque no presenten síntomas) es muy superior. Jamás debe ocultarse información: si China hubiera reaccionado tan solo una semana antes se habría evitado el 66 % de los contagios.

Dos, coordinar la producción mundial y la distribución equitativa de equipo médico esencial, como material de protección y máquinas respiratorias. Deben calibrarse las necesidades de mascarillas, equipos de protección individual (EPI), guantes, productos de desinfección y respiradores. Por país, por región y por ciudad. El material disponible, que siempre sería menos del necesario, se distribuiría de manera prorrateada por necesidad: si hay mil equipos, y una ciudad necesita dos mil y otra quinientos, se mandan 800 a la primera y 200 a la segunda. Se optimizaría la cadena de distribución para que el tiempo de llegada fuera el mínimo posible.

Hay que tener en cuenta que parte de este material se desgasta (algunas mascarillas deben renovarse diariamente; algunos EPI tienen un número limitado de usos y después deben desecharse), por lo que no basta enviar material una sola vez; tiene que establecerse un flujo constante.

Con la mayor rapidez se deben hacer las adaptaciones necesarias en fábricas que lo admitan para hacer frente a la escasez de este material. General Motors, Ford y Tesla ya han tomado medidas en ese sentido. Obviamente esto debe hacerse con cabeza, teniendo en cuenta que es una situación temporal. Las adaptaciones deben permitir que las fábricas vuelvan a su configuración normal cuando pase todo esto.

Los derechos de patente y la normativa sobre especificaciones deberían suspenderse durante este período excepcional. Sin obstaculizar la producción ni la distribución, únicamente deberían llevarse a cabo inspecciones de calidad para verificar que el material sirve para el propósito previsto (y no que un respirador de un fabricante novato introduzca micropartículas de plástico en los pulmones de un enfermo, por ejemplo).

Tres, los países menos afectados deberían enviar médicos, enfermeras y expertos a los países más afectados, tanto para ayudarlos como para adquirir experiencia.

Cuatro, crear una red de seguridad económica mundial para salvar a países y sectores más afectados.

Cinco, formular un acuerdo mundial sobre la preselección de viajeros, que permita que un pequeño número de personas esenciales sigan cruzando las fronteras.

Seis, investigación, investigación e investigación, mundialmente coordinada. Todos los equipos de investigación médica que actualmente estén con otras enfermedades (cáncer, alzheimer) y que puedan suspender temporalmente su tarea sin echar a perder el trabajo realizado, deben dedicarse a este coronavirus. Hay que averiguar por qué no afecta a los niños, y si el mecanismo puede trasladarse a los más vulnerables, los ancianos. Hay que terminar cuanto antes las pruebas de las vacunas que ya han empezado. Hay que averiguar, si, aparte de la cloroquina, en el inmenso arsenal farmacéutico del que dispone la humanidad, hay alguna otra arma eficaz. ¿Y en qué dosis? ¿Por qué vía (oral, en aerosol, inyectable...)? ¿Para pacientes en qué condición (infectados sin síntomas, con síntomas leves, con disnea, terminales)? Evidentemente, cada equipo tiene que dedicarse a investigar una sola cosa, que les debe venir ordenada desde arriba, por alguien que lleve cuenta de lo que todavía no se sabe, y los resultados deben compartirse inmediatamente y estar disponibles gratuitamente para toda la comunidad científica y la ciudadanía. De nuevo la OMS es el organismo más adecuado para esto. Si es necesario reforzar temporalmente sus medios humanos o técnicos, hágase.

Siete, separar a los infectados de quienes no lo están. Y no digo "a los enfermos de los sanos", porque la clave de esta pandemia es que la inmensa mayoría de los infectados no presenta síntomas, pero puede contagiarla a una minoría vulnerable que morirá en masa por el colapso de los sistemas sanitarios. En España se han producido intensos focos en residencias de ancianos porque, en vez de trasladar al enfermo a un hospital, permanece en la residencia, sin que los trabajadores dispongan de los equipos de protección adecuados. Una nueva instrucción obliga a separar a los residentes en cuatro categorías: sin síntomas y sin contacto estrecho con caso posible o confirmado de coronavirus; residentes sin síntomas, en aislamiento preventivo; residentes con síntomas; y casos confirmados. Esto es ineficaz. Lo primero es trasladar a los hospitales, incluidos los de campaña que se están montando, a quienes necesiten atención hospitalaria. Después hay que habilitar unas residencias para infectados que no necesiten atención hospitalaria, y otras residencias para no infectados, trasladando físicamente a cada una de ellas a los ancianos según su condición, comunicándoselo a sus familiares, pero sin que sea necesario el permiso de estos ni el de las personas trasladadas. El personal de las residencias de no infectados, antes de comenzar su jornada laboral, debe hacerse una prueba rápida (15 minutos) de coronavirus. Si resulta positivo debe notificarlo e ir a trabajar a alguna de las residencias de infectados, con los equipos de protección adecuada, ya que, cuanto mayor es la cantidad de SARS-CoV-2 a la que se exponga una persona, mayor es la probabilidad de que desarrolle un grado más intenso de la enfermedad. Por eso los sanitarios son uno de los colectivos más afectados.

Ocho, debe hacerse todo lo posible para paliar la recesión económica mundial que va a provocar esta enfermedad. Millones de empresas, autónomos y empleados perderán sus ingresos o los verán reducidos. Los Estados deben poder endeudarse sin límite para atender a estas necesidades. A todo aquel que pueda demostrar que tenía unos ingresos (por ejemplo, un salario, o las rentas declaradas de un pequeño negocio) y que los ha perdido, el Estado debe garantizarle unos ingresos mínimos mientras dure esta situación anómala. Esperemos que sea poco.

jueves, 30 de enero de 2020

Cambiar la estrategia de Ciudadanos

El partido español Ciudadanos se pegó el batacazo padre en las elecciones del 10 de noviembre de 2019: de 57 diputados en las generales de ese mismo año a solo 10 representantes siete meses después. Su líder, fundador y principal responsable de la debacle, Albert Rivera, dimitió. Su sucesor aún no ha sido elegido, pero de momento parece que será Inés Arrimadas. Lo que no queda nada claro es la estrategia que va a seguir a partir de que sea designada.



Ciudadanos fue fundado como un partido de centro izquierda, pero en 2017 abandonó la socialdemocracia para definirse como liberal progresista. El éxito electoral hizo creer a Rivera que podía superar al principal movimiento de la derecha española, el Partido Popular (PP), por lo que radicalizó su discurso, atacando muy duramente al partido socialista y negándose a pactar con él la investidura posterior a abril de 2019, a pesar de que ambos partidos sumaban votos suficientes. Esto provocó una quiebra interna de Ciudadanos y la marcha o desafección de muchas personas de renombre que habían fundado el partido, colaborado con él desde sus inicios o saludado favorablemente sus propuestas. El resultado fue el naufragio del siguiente noviembre y el indeseable auge de la ultraderecha.

Un partido de centro es necesario en esta España fragmentada y polarizada. No sirve de nada tener dos derechas con propuestas parecidas, queriendo además ambas competir con la ultraderecha. Es mucho mejor una estructuración en cinco partidos: extrema izquierda, izquierda, centro, derecha y ultraderecha. Ciudadanos tiene que ser el partido bisagra. Tiene que comprometerse a encabezar gobiernos (nacionales, autonómicos o municipales) solo si es la lista más votada. En otro caso, debe comprometerse a apoyar a la lista más votada, a cambio de moderación y combate sin concesiones contra la corrupción.

Con ese ideario simple (limpieza, moderación e igualdad entre todos los españoles, sin privilegios para los de ninguna autonomía) ya tiene ideología de sobra para caminar hacia delante. Solo le queda la durísima batalla de la credibilidad. Con los permanentes bandazos lo tiene muy difícil para convencer al electorado de que esta vez va en serio, de que estos parámetros son su verdadera esencia y no los va a modificar. Se arriesga a seguir la senda del olvidado Partido Reformista Democrático de Miquel Roca i Junyent y del más reciente Unión, Progreso y Democracia.

En primer lugar debe dejar atrás a la carbonizada Arrimadas, ya sin baza alguna, y elegir a un líder creíble. El único que se me ocurre en este momento es Francesc de Carreras. En segundo lugar, para dar algo de credibilidad a su apuesta, tiene que romper las alianzas con el PP en las autonomías de Andalucía y Madrid, para componerlas con el PSOE, que fue la lista más votada en las elecciones autonómicas del 26 de mayo de 2019. No será nada fácil. Pero Ciudadanos no tiene otro camino para sobrevivir y España necesita su activa participación.

martes, 7 de enero de 2020

Teoría de la inspección óptima

Sea una empresa que debe cumplir una determinada normativa V. Cumplirla le supone un coste f·C, siendo C su cifra de negocios (facturación) en las unidades monetarias del país donde está radicada, y f un número adimensional entre 0 y 1, en principio de un valor pequeño, como 0,01 o 0,02. Asimismo, incumplirla supone un daño social d·C, siendo d un número adimensional entre 0 y 1.

Si la incumple, la empresa añadirá f·C a sus beneficios, pero, si es inspeccionada, se arriesga a una multa m·C, siendo m un número adimensional mayor que 0. La probabilidad de que la empresa sea inspeccionada en un año natural es p. Ese año natural también es el año del ejercicio económico. En el país hay E empresas sujetas a la normativa V, y S inspectores de dicha normativa. Estos inspectores trabajan 47 semanas al año, 40 horas por semana. Determinar si una empresa cumple la normativa lleva h·C horas1, siendo h un número positivo de dimensión horas/unidad monetaria (que en este artículo se simbolizará con €, sin que eso restrinja la ubicación geográfica de la empresa) y con un valor de algunas millonésimas. Por ejemplo una empresa que facture 100 millones de € se inspeccionará en 20 horas.
Cada inspector cuesta al Estado 40 000 € al año, siendo esta cantidad el salario bruto del inspector más las cotizaciones a la Seguridad Social menos lo que el inspector paga por IRPF.
La distribución de la cifra de negocios de las E empresas es exponencial: hay muchas que tienen una cifra de negocios de 1 M€, pocas de 10 M€, y la mayor factura 900 M€, distanciándose considerablemente de la segunda, que solo factura 500 M€. La facturación media Cm es 20 M€.
La infracción de la normativa prescribe en un plazo P, que de momento, para hacer los cálculos que responderán a las preguntas que se van a plantear, se fija en 5 años. El inspector es capaz de averiguar, si hay incumplimiento, el momento en que se ha producido. Por ejemplo, inspecciona la empresa en un año a. Halla que, en ese momento, la empresa está cumpliendo la normativa, pero en el año a-3 la incumplía. Puede entonces poner la multa m·C. La multa es igual tanto si en el momento de la inspección la empresa está cumpliendo la normativa como si la incumplió en un pasado dentro de este plazo de prescripción, y siempre se aplica sobre la facturación del año en que se incumplió que, como se ha dicho, no tiene por qué coincidir con el año de inspección.
Un programa informático sortea de manera perfecta las empresas que se van a inspeccionar. Todas las empresas entran en el sorteo cada vez. Es decir, que una empresa haya sido inspeccionada no la libra de entrar en el siguiente sorteo.
Para simplificar se supone que no hay inflación, que tanto los sueldos de los inspectores como las facturaciones de las empresas son constantes, y que no varía el número de empresas. Aunque por supuesto las sanciones pueden ser recurridas, los tribunales siempre dan la razón al Estado, y al final, se pagan2.
Preguntas:
  1. Suponiendo que el número de empresas E es 100 000, el número S de inspectores es 10, f = 0,01 y m = 0,03 ¿cuál es el riesgo para una empresa de incumplir la normativa?
  2. En la situación anterior ¿mantener la inspección supone para el Estado un ingreso o un gasto? ¿Y si se tiene en cuenta que el daño social por el incumplimiento d = 0,02?
Solución: en el período de prescripción P (5 años) se realizan 5 · 47 · 40 · 10 = 94 000 horas de inspección. Inspeccionar a la empresa media lleva 4 horas (si una empresa que facture 100 M€ se inspecciona en 20 horas, una que facture 20 M€ (Cm) se examina en la quinta parte de tiempo. Se habrán realizado, por tanto, 23 500 inspecciones. La probabilidad de que, en 5 años, una empresa sea inspeccionada es 23 500/100 000 = 0,235. Si incumple, el gasto esperable es 0,235 · m · C = 0,00705 · C. Mientras que si cumple, el gasto, en ese período de 5 años, es de 5 · f · C = 0,05 · C. Por tanto, con los parámetros fijados en estos valores, a la empresa le sale rentable incumplir la normativa.
Cabe esperar, por tanto, un grado de incumplimiento alto. Supongamos que es el 90 %. En esta situación lo recaudado por multas es 0,9 · 23 500 · m · Cm = 12 690 M€ cada 5 años. Si en esos años se han pagado a los inspectores 5 · S · 40 000 = 2 M€ parece que la situación sale al Estado muy rentable. Ahora bien, si tenemos en cuenta el daño social, la pérdida para el Estado es de esos 2 M€ + 0,9 · E · d · 5· Cm = 182 000 M€ cada 5 años. Queda claro así que es una ruina.
Obviamente este daño social dependerá de la normativa que se incumpla. Si es una normativa recaudatoria, el Estado perderá esa recaudación, y, si no está sujeto a restricciones de déficit, deberá compensarla con emisiones de deuda (a un interés cuantificable, que será el daño). Si, en cambio está sujeto a restricciones, calcular el daño se vuelve más difícil, pero siempre se puede hacer una estimación razonable. En otro orden de cosas, si el incumplimiento es no pagar las cotizaciones a la Seguridad Social por todas las horas realmente trabajadas, el daño se puede cuantificar con la pensión media y los ingresos brutos que esos trabajadores, cuando se jubilaran, perderían respecto a si se hubieran hecho los pagos correctos.
Se han expuesto los parámetros que deben tenerse en cuenta para que, en una situación real, donde vendrán dados Cm, d, E, h y coste de los inspectores, el responsable político ajuste P, m y S para minimizar prudentemente el daño social, sin que eso suponga un gasto desproporcionado para el Estado en inspectores ni para el sector empresarial en multas. Se cree recomendable reducir la normativa al mínimo imprescindible y facilitar a las empresas su cumplimiento, automatizándolo todo lo posible, de modo que el personal de las empresas no tenga que realizar tareas adicionales. Un buen ejemplo es el sistema de Suministro Inmediato de Información (SII) del IVA. Por supuesto la normativa debe perseguir fines que tengan suficiente apoyo social y elaborarse con la máxima colaboración de las empresas.
1 Cuanto mayor es la cifra de negocios de la empresa, más horas lleva determinarlo. Para simplificar se ha puesto una relación lineal, pero es posible que la relación sea logarítmica, k+h·log(C).
2 Si se hacen los cálculos para un supuesto real, habrá que tener en cuenta las ratios ([número de multas no recurridas + veces que los tribunales dan la razón al Estado en las recurridas]/nº de multas impuestas) y (nº de multas que al final se consiguen cobrar/nº de multas impuestas).

sábado, 14 de diciembre de 2019

Educación para la salud

Está de moda decir que los sistemas sanitarios públicos de los países desarrollados están sobrecargados y son insostenibles. Es mentira. Simplemente quienes pagan muchos impuestos quieren pagar menos, y buscan difundir a través de los medios de comunicación opiniones que en último término hagan bajar el gasto público.

Ahora bien, que los sistemas sanitarios públicos sean perfectamente sostenibles no es obstáculo para que los poderes públicos intenten no incurrir en gasto sanitario inútil. Esto se hace, entre otras cosas, evitando que la gente enferme. Un tercio de las enfermedades neurodegenerativas (por ejemplo Alzhéimer), cardiovasculares (infartos, ictus), respiratorias (por ejemplo enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y oncológicas (cáncer de pulmón, de mama, de colon) están causadas por hábitos poco sanos (beber alcohol, fumar, sedentarismo).


La gente no sabe cuidar de su salud. Lo más habitual es que, cuando ya ha contraído una enfermedad, el médico le comente los hábitos que la pueden haber causado, y le recomiende sustituirlos por otros más saludables. Pero buena parte del mal ya está hecho. Y no es extraño que no sepa. No se le enseña.

Que la persona lleve hábitos saludables desde que tiene uso de razón (es así como mejor funcionan: cuanto más tiempo, mejor) es muy difícil. Las formas óptimas de comer, hacer ejercicio, dormir, o enfrentarse psicológicamente a la vida no son en absoluto naturales. Y no se enseñan en el sistema educativo. La Educación física solo enseña a hacer diversos ejercicios. No enseña la importancia del deporte, las enfermedades que previene, el bienestar que produce ni los variadísimos tipos de ejercicio físico (que permitirían a casi cualquier persona encontrar alguno que le gustara). Por eso creo que en la educación obligatoria debería introducirse la asignatura de Educación para la salud, con un temario similar al siguiente:

EDUCACIÓN PARA LA SALUD
propuesta de temario

1. La alimentación
    - qué es una alimentación equilibrada
    - cuántas veces hay que comer al día
    - señales de desequilibros alimentarios y cómo corregirlos

2. El peso
    - el índice de masa corporal y su intervalo recomendado
    - la obesidad
    - los trastornos alimentarios (distintos de los desequilibrios): la anorexia
    - la bulimia
    - razones psicológicas
    - medidas

3. El ejercicio físico
    - los tipos necesarios de ejercicio
        · aeróbico
        · fuerza
        · flexibilidad
    - preparación del ejercicio intenso
        · calentamiento
        · estiramientos
    - pautas tras el ejercicio intenso

4. El sueño
    - condiciones ideales de luz, lecho, sonido y temperatura
    - hábitos favorecedores
    - hábitos perjudiciales
    - importancia de los sueños
        · explicación de lo que nos pasa
        · señalamiento de nuestras prioridades
        · creatividad
    - el sueño lúcido

5. Las relaciones sociales
    - importancia del habla y de la expresión
    - urbanidad
    - respeto
    - inteligencia emocional: darse cuenta de lo que siente la otra persona
    - autointeligencia emocional: ser consciente de los propios sentimientos y controlarlos
    - relaciones de amistad: beneficio que suponen y cómo cultivarlas
    - manejo de la frustración
    - la ira
    - el resentimiento
    - las relaciones de pareja

6. El sexo
    - origen biológico de la atracción sexual
    - diferentes tipos de orientaciones sexuales
    - transexualidad, intersexualidad y hermafroditismo
    - raíces psicológicas de la intolerancia hacia orientaciones no heterosexuales
    - el sexo esporádico: precauciones, aplicaciones de móvil
    - el disfrute del sexo
    - posturas ideológicas contrarias al disfrute sexual: razones históricas y sociales
    - sexo y amor
    - la importancia del sexo en la pareja
    - la inapetencia
    - la violación
    - los abusos a menores
    - enfermedades de transmisión sexual
    - la reproducción
        · condiciones físicas óptimas
        · superación de las dificultades para tener hijos
        · la fecundación in vitro
        · la adopción
        · gestación óptima
        · crianza óptima de los bebés
        · educación de los niños

7. Las drogas
    - tabaco
    - alcohol
    - marihuana
    - cocaína
    - heroína
    - opioides
    - pastillas
    - comida
    - juegos de azar
    - juegos de ordenador
    - trabajo como droga
    - sexo como droga
    - el teléfono móvil
    - personalidad adictiva
    - cómo saber que estás cayendo
    - cómo pedir ayuda

8. El envejecimiento
    - cómo retrasarlo
    - cómo evitar el mayor tiempo posible que se convierta en incapacitante
    - envejecimiento activo
    - afrontamiento

9. La muerte
    - necesidad biológica
    - perspectiva temporal
    - afrontamiento del fallecimiento de los seres queridos
    - el miedo a la propia muerte
    - afrontamiento

domingo, 24 de noviembre de 2019

Resolver el conflicto político

¿Qué es exactamente un conflicto político? En la wikipedia inglesa, political conflict lleva directamente a war (guerra). En la española no existe la página "conflicto político", ni siquiera como redirección. Tampoco en la francesa. ¡Ni siquiera en la catalana! La RAE da seis definiciones de conflicto:

1. m. Combate, lucha, pelea. U. t. en sent. fig.

2. m. Enfrentamiento armado.

3. m. Apuro, situación desgraciada y de difícil salida.

4. m. Problema, cuestión, materia de discusión. Conflicto de competencia, de jurisdicción.

5. m. Psicol. Coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo, capaces de generar angustia y trastornos neuróticos.

6. m. desus. Momento en que la batalla es más dura y violenta.

Y solamente una expresión, conflicto colectivo. Aunque sabemos que, además de conflicto político, utilizamos conflicto familiar, conflicto bélico, conflicto militar o conflicto social.



Las definiciones 1, 2, 5 y 6 no parecen aplicables. En cambio podemos combinar 3 y 4 para definir conflicto político como "problema desgraciado de naturaleza política y de difícil salida."

Se produce un conflicto cuando dos (o más, pero para simplificar quedémonos con dos) partes persiguen a la vez objetivos incompatibles. En el conflicto político, estos objetivos son políticos. Por ejemplo, cuando dos comunidades que viven juntas, una quiere constituirse en forma de república y la otra, de monarquía. Sin embargo, la democracia es el mejor método que se ha inventado para resolver desacuerdos: la gente elige a sus representantes, que discuten las posibilidades de acuerdo con sus posiciones, y llegan a acuerdos aceptables por todos.

La cuestión es por qué hay algunas personas que suscitan conflictos insolubles, que plantean unas demandas inaceptables para una gran parte de la sociedad. Fernando Savater nos da una pista en el artículo Terror y conflicto político:

«Lo distintivo de estas supermafias ideologizadas es crear por medios criminales un tipo especial de conflicto político: "En estas 'nuevas guerras', el objetivo ya no es la victoria militar. La estrategia consiste más bien en obtener poder político sembrando el miedo y el odio, creando un clima de terror'. Su propósito es convertir en insostenible la situación de aquellos de los que quiere librarse."»

Compárese, por ejemplo, la petición del derecho al matrimonio homosexual con la petición del mal llamado derecho a decidir, que en realidad es reclamar que las comunidades autónomas españolas puedan escindirse del resto de España. El matrimonio homosexual fue reclamado inicialmente por un pequeño colectivo. Simpatizaron con él grupos progresistas y, a pesar de la oposición conservadora, se convirtió en ley. Se ha visto que no produce daño social, sino al contrario: aumenta las posibilidades del individuo, que ahora ya no se ve limitado por el sexo de la persona con la cual desea casarse.

En cambio, que se permita la secesión ha suscitado una oposición desde todos los sectores. Ha hecho desaparecer partidos (Unió). Ha provocado que miles de empresas huyan de Cataluña. Ha causado centenares de heridos, detenidos e innumerables retrasos y molestias. Lógico: quienes en Cataluña se oponen temen que, si se produjera esa secesión, los que tomaran el poder barrerían a sus oponentes. Con expulsiones directas, como  en Siria, o menos escrupulosamente, con paseos al amanecer. Pueden decir que son gente civilizada, pero la gente civilizada no promueve el lanzamiento de adoquines a la policía, no quema contenedores, no dispara cohetes a helicópteros y no prepara explosivos.

Para empezar a resolver el conflicto político es necesario que quienes lo empezaron, planteando demandas inaceptables para una gran parte de la sociedad, acepten públicamente que no era el momento, que pidan perdón por los daños causados (por cierto: que los pagaran sería realmente lo debido) y que se comprometan a perseguir sus ilusiones dentro de la legalidad. Una legalidad que, desde luego, se puede cambiar, pero transitando por las vías que ella misma marca.

De nuevo Savater: «En todas las democracias hay discrepancias, pero el conflicto empieza cuando unos bárbaros quieren resolverlas a tiros... El conflicto político consiste en presentar su proyecto de país como un derecho inalienable sin cuya aceptación toda paz será incompleta; y exigir diálogo, que en su lenguaje viene a ser sentarse en una mesa servida por ellos y darles resignadamente la razón. Pues va a ser que no.»

Todo el diálogo que se quiera. Pero auténtico. Pueden plantear los deseos que les apetezcan. Pero deben aceptar que la otra parte también tiene los suyos, igual de legítimos. Y que si no la convencen con argumentos sólidos —no con chantajes, bloqueos de carreteras, incendios o algaradas— la situación no va a cambiar. Si no quieren frustrarse, mejor que empiecen a perseguir objetivos que la gran mayoría pueda aceptar.

viernes, 7 de junio de 2019

Crear valor

Tal como contaba en Combatir la pobreza, en un entorno no desfavorable, una sociedad humana que funcione correctamente tiende a acumular riqueza. En el mundo actual estamos asistiendo a una destrucción acelerada de valor. Un ejemplo son los tipos de interés nominalmente nulos en Europa, y en la práctica, negativos, pues la inflación persiste. Otro tanto les sucede a las bolsas europeas. Más grave aún es el declive poblacional, tildado por algunos de suicidio demográfico. Sin confianza en el futuro, las personas fértiles no tienen todos los hijos que querrían tener, y que superarían la tasa de reposición (2,1 hijos por mujer). Una desconfianza plenamente justificada por los bajos salarios, la inseguridad laboral y la carestía de la vivienda.


Resulta paradójico, pero lo que crea valor (algo inmaterial) es la confianza. A comienzos de junio de 2019 se están hundiendo las bolsas mundiales (destruyendo por tanto el valor acumulado de las acciones que allí se negocian) porque la decisión de Trump de represaliar con aranceles a México para que frene la inmigración ilegal extiende el temor a un desencadenamiento de políticas similares en todo el mundo.

Para crear valor hay que generar confianza. Y la confianza se genera, en primer lugar, no amenazando. En segundo lugar, evaluando correctamente la situación, sin histrionismos ni alarmismos. Y en tercer lugar, poniendo en marcha medidas paulatinas, eficaces y consensuadas, y vigilando la respuesta que obtienen.

El primer paso para empezar a crear valor es renunciar a imposiciones arancelarias unilaterales, y dejar que la Organización Mundial del Comercio vaya levantando poco a poco las barreras que todavía persisten. El segundo es la aplicación estricta del Acuerdo de París contra el cambio climático. Si no hay futuro, y la tendencia actual va hacia catástrofes climáticas que podrían ocasionar la pérdida de entre el 15 y el 25 % del PIB mundial (en 2018 este fue de 78,9 billones de dólares, por lo que estas pérdidas alcanzarían los 20 billones de dólares), entonces es imposible que los bienes valgan más.

Imaginemos una aldea amenazada por un posible incendio donde los habitantes se enfrentan a la posibilidad de vender sus propiedades o arriesgarse a que el fuego las arrase. La reacción normal será vender a precio de derribo, con lo que todo el valor de casas y cultivos se reducirá prácticamente a cero ANTES siquiera de que las llamas hayan rozado un tejado. Quedará destruido el valor de los bienes, toda una vida de trabajo, esfuerzo y privaciones, incluso de los que se nieguen a vender. Porque el precio de algo no se genera por los esfuerzos que ha costado fabricarlo, sino por la utilidad previsible que le va a sacar quien piensa en comprarlo. Por eso, para crear valor, es necesario crear confianza en el futuro. Hay que sustituir la confrontación por la negociación. Una mala paz siempre es mejor que una buena guerra.

De modo más particular, se crea valor para un país, o incluso para una empresa, si se administra correctamente: si se toman las medidas adecuadas para que prospere, para que venda bien sus productos o servicios, para que forme a sus ciudadanos o empleados, para que cuide su salud y bienestar. Todo ello hace que más empresas quieran instalarse en ese país y (repito: si se administra correctamente) aumente el precio de sus suelos, crezcan los salarios y se incremente la prosperidad.

viernes, 28 de julio de 2017

Izquierda y derecha II: la regresión ideológica

Había escrito ya una entrada sobre este tema, pero a raíz de la lectura del artículo de El País ¿Qué es ser de izquierdas? y, sobre todo, de sus comentarios, me he dado cuenta de que cabe un planteamiento más sistemático y más aprovechable.

La idea es, no que la persona tiene una ideología general y eso la induce a determinadas preferencias en las cuestiones que dividen a la sociedad, sino al revés: la persona tiene posturas específicas sobre esas cuestiones divisivas, y el conjunto de esas posturas determina si esa persona es de derechas, de izquierdas o de centro (sí, creo que se puede ser sinceramente de centro).

Esta idea no es nueva. El gráfico de Nolan se conoce desde 1971, y el sitio TestPolítico lo emplea para dar (gratis y sin registrarse) la posición política de una persona a partir de sus preferencias.

Veamos un ejemplo. Supongamos que una página de Internet permite a una persona, mediante un deslizador, expresar su acuerdo o desacuerdo con las frases siguientes:

1. El aborto debe estar prohibido por la ley.

2. El matrimonio es entre un hombre y una mujer.

3. Todas las drogas que ahora son ilegales deben continuar siéndolo.

4. Los impuestos son demasiado altos.

5. Las ciudades deben facilitar que cada cual utilice su propio vehículo.


Si a "muy en desacuerdo" se le asigna el valor -1, y a "muy de acuerdo", el valor 1, una persona podría dar los siguientes valores: -1; -1; 0,5; 0 y -0,5.

Sumados dichos valores, se obtiene -2, lo que permitiría clasificar a esa persona, dentro del diagrama siguiente, como de izquierdas.

El que en este ejemplo se asignen a las opciones de izquierdas un valor matemáticamente negativo no implica en absoluto una valoración moral negativa. Se hace así para facilitar la comprensión. Por convención matemática, en las gráficas, la parte negativa queda a la izquierda del eje vertical (ordenadas), y la positiva, a la derecha.

Vamos a plantearlo de un modo formal: sean ci cuestiones que dividen a una sociedad, con i variando de 1 a n. Sea pi la postura de una persona ante ci, con pi variando desde -1, para la postura más de izquierdas, hasta +1, para la postura más de derechas.

Entonces la ideología I resulta del sumatorio siguiente:


Si consideramos que algunas cuestiones son más definitorias que otras, y por tanto establecemos la existencia de diferentes factores fi, con 0 < fi <= 1, entonces:

"Regresión" está aquí empleado en el sentido matemático, del método que intenta ajustar un conjunto de puntos sobre el plano a una recta, no en el sentido de "retroceso", "involución". Debo admitir que uso el término algo impropiamente, pues hay puntos sobre el plano, pero no una recta a la que ajustarlos. Sin embargo, la analogía con la regresión multivariante ( y = a + b1·x1 + b2·x2 + .. + bn·xn) es innegable.

Por supuesto, debe tenerse en cuenta que:

- las cuestiones definitorias de la ideología son muchas más que las cinco del ejemplo (en la muy interesante página de la Wikipedia Espectro político se citan las principales);
- pueden variar de país a país, porque en algunos se han alcanzado consensos amplios y algunas cuestiones ya no los dividen;
- algunas cuestiones (por ejemplo, la pena de muerte) pueden tener en la fórmula más peso matemático (es decir, ir multiplicadas por un factor mayor) que otras (por ejemplo, la existencia de una banca pública);
- las frases con las que hay que manifestar acuerdo o desacuerdo pueden plantearse bien de manera que los de derechas estén de acuerdo y los de izquierdas, en desacuerdo, o bien al revés (ejemplo para la frase 1: La ley debe permitir la interrupción voluntaria del embarazo hasta el tercer mes);
- diferentes formulaciones pueden arrojar resultados ligeramente distintos para la misma población (a las personas, en general, les cuesta más manifestar su desacuerdo que su acuerdo);
- es por tanto preferible escoger la formulación más neutra; y
- se puede preguntar dos veces por la misma cuestión bajo formulaciones opuestas (ejemplo: La pena de muerte es un castigo adecuado para delitos muy graves-Debe erradicarse la pena de muerte), separadas en el cuestionario, para comprobar la sinceridad del que responde.

Pero lo esencial es que ahora se puede contestar a la pregunta inicial: ser de izquierdas es tener una posición predominantemente de izquierdas en las cuestiones políticas, económicas y sociales. De esta forma, si una persona es partidaria del aborto y el matrimonio homosexual, pero contraria a la legalización de las drogas, sí que puede ser de izquierdas. Algo, por cierto que los que se pretenden "verdaderamente de izquierdas" llevan muy mal.

Igualmente una persona partidaria de la prisión permanente revisable, la presencia de autoridades públicas en celebraciones religiosas y la sanidad privada será de derechas, aunque dé la casualidad de que prefiere el transporte público porque le da miedo conducir.

Porque la ideología no es monolítica, sino que se forma por la agregación (artificial) de las posturas sobre diferentes aspectos. Esto supone la reducción de múltiples dimensiones a una sola, lo que ocasiona una inevitable pérdida de información.

Las personas no tienen por qué ser coherentes. Una persona individual puede estar a favor de impuestos bajos y buenos servicios públicos, lo que es irrealizable. Pero un partido político, que agrega posturas individuales para llevarlas a la práctica en la sociedad, no puede pregonar posturas incoherentes.

Esto explica muchas cosas: por qué hay obreros que votan a la derecha; por qué el Frente Nacional francés se ha nutrido del antiguo voto comunista; por qué tantos latinos en Estados Unidos apoyaron a Trump...

Asimismo admite la existencia de personas de centro: aquellas para las que el sumatorio arroja un resultado cercano a cero. Bien sea porque en un número de cuestiones son de izquierdas y en un número parecido, de derechas, o bien porque, sobre muchas cuestiones, se manifiestan "ni de acuerdo ni en desacuerdo". Opción, por cierto, perfectamente legítima (aunque no sea la mía), dentro de la libertad de pensamiento de cada cual, pero que irrita a muchos dogmáticos.

También permite un abordaje sistemático de las cuestiones transversales: ser partidario de que la Constitución Española permita la secesión de una autonomía ¿es de izquierdas o de derechas?

Es un planteamiento erróneo: como hemos visto, la ideología NO es una caja negra a la que le metes una cuestión y te sale una postura. Al contrario: es un agregado indicativo de las diferentes posturas de una persona sobre distintas cuestiones. Por tanto, al surgir una cuestión nueva, el que una persona sea de izquierdas o de derechas no predetermina que esté a favor o en contra. De ahí que los debates ideológicos en los partidos sobre cuestiones nuevas sean encarnizados y a veces resulten en escisiones.

Una vieja anécdota, creo que del Partido Comunista de España, cuenta que, ante una cuestión nueva, esperaba que se ocupara de ella el ABC (diario español de derechas), para entonces adoptar la postura contraria.

Utilización de la regresión ideológica para orientar la acción de los partidos

Debido a las nuevas cuestiones que surgen cada día, los partidos pueden sentirse como ciegos, confusos, sin saber qué postura tomar. Lo que deben hacer es, a través de encuestas periódicas, detalladas y fiables, ir recabando datos sobre las posturas del electorado total, su electorado potencial (formado por las personas que no manifiestan rechazo directo a ese partido), y cómo se perciben las posturas del partido (ojo: un partido puede creer que mantiene unas posturas determinadas y el electorado percibirlas de modo muy diferente).

Por ejemplo, la imagen muestra las posturas en cuatro cuestiones: aborto, pena de muerte, sanidad pública y separatismo. El abanico tiene, por tanto, cuatro varas, pero pueden añadirse otras si se quiere representar más cuestiones. Cuando más cerca está el punto (que representa la postura) del centro del diagrama, más acuerdo representa con la cuestión (en la imagen el electorado total, en verde está muy de acuerdo con el aborto y muy en desacuerdo con la pena de muerte).

Puede verse que el partido representado tiene un problema con la percepción de sus posturas sobre el aborto y sobre la pena de muerte: está muy alejado de su electorado potencial, en azul claro. Por tanto, para acercarse a él, debe manifestar (y plasmar en sus programas) menor oposición al aborto y mayor hacia la pena de muerte.

Si se pide a los encuestados que, además de su postura (de acuerdo, en desacuerdo o indiferente) sobre determinadas cuestiones, manifiesten la importancia que tienen para ellos (nada importante, poco importante, algo importante, bastante importante o muy importante), el partido podrá obtener la distancia ponderada entre las posiciones de su electorado potencial y las que ese electorado percibe: un número.

En el diagrama, si asignamos a los segmentos el valor de la unidad, esa distancia es aproximadamente 0,25 + 0,2 + 0,1 + 0,2 = 0,75. Si en la encuesta del mes siguiente la distancia es 0,71, esto quiere decir que la estrategia del partido va por buen camino.

En principio el votante se decantará por el partido cuyas posiciones perciba como más próximas. Por supuesto hay otros factores, como la confianza que pueda tener en ese partido (que se gana cumpliendo las promesas y comportándose de un modo decente), el rechazo que sienta (motivado por las políticas que ha desarrollado o por la corrupción a la que ha sucumbido), el atractivo físico de los principales candidatos y su capacidad de conectar. Pero creo personalmente que el factor de proximidad de posturas es fundamental, lo que no quiere decir que se deban descuidar los otros.

Todo esto no es nuevo, y en mayor o menor medida ya se viene haciendo, aunque posiblemente de modo intuitivo y no sistemático.

Evolución de las posturas

Las posturas son bastante estables, pero cambian con el tiempo. Por ejemplo, para los españoles, el principal problema de su país lleva más de veinte años siendo el paro. Otras cuestiones, como el terrorismo o la corrupción, han fluctuado más. De estar bastante dividida sobre la prohibición de fumar en locales públicos, la sociedad española ha pasado a estar muy mayoritariamente de acuerdo.

Otras veces los líderes hacen cambiar las posturas: Felipe González consiguió cambiar la opinión predominantemente contraria a la OTAN en el referéndum de 1986.

En ocasiones, el líder, para llevar a cabo un programa, se ve obligado a intentar que las posturas del electorado evolucionen. Por ejemplo, si el electorado demanda una mayor eficacia en la lucha contra el paro, pero es tolerante con la economía sumergida (informal), hay que explicarle con datos, hechos, expertos, anuncios, ejemplos de otros países.. que o una cosa u otra. La importancia que el electorado asigne a posturas incompatibles puede servir al líder para decantarse por una u otra.

Tú no eres de izquierdas

Cuando compite electoralmente, un partido de izquierdas puede proclamar que es "la auténtica izquierda", "la verdadera izquierda", y que otro partido "no es realmente de izquierdas".  Mentiras interesadas. Si en Maracaibo (Venezuela) un día la temperatura máxima es 37º C, ese día hace mucho calor. Si al día siguiente es 35º C, también hará calor, aunque menos. De la misma forma, si un partido es percibido con I = -3,2 y otro con I = -2,1, de acuerdo con la segunda fórmula que hemos visto más arriba, los dos son de izquierdas. Ni el primero es la auténtica izquierda ni el otro es de derechas. El primero es más de izquierdas, sí, pero no por eso puede proclamarse moralmente superior al segundo, ni tampoco políticamente superior.

Por ejemplo, la renta básica puede considerarse más de izquierdas que la renta mínima pero ¿la hace eso preferible? Pensemos en un elector desempleado y sin recursos que duda entre un partido que promete la primera y otro que promete la segunda. Si considera que la primera es mucho más cara, polémica y difícil de implantar, es posible que decida estratégicamente votar al que promete la segunda. Nadie puede acusar por ello a este elector de ser de derechas. Y por cierto, aunque yo soy de izquierdas, creo que ser de derechas no es un delito, ni una inmoralidad, ni una equivocación, sino una opción libre perfectamente admisible.






lunes, 3 de julio de 2017

La contratación pública

La contratación pública (de obras y servicios) es la mayor fuente de corrupción en España. Por un lado se amañan los concursos públicos para que gane la empresa que ha pagado una comisión ilegal al partido político que gobierna. Por otro se contrata desde la administración a precios inflados, empleando abusivamente la contratación directa, fraccionando ilegalmente los contratos o contratando servicios inexistentes, como el seguimiento de la concha brillante.


La contratación de personal por parte de la Administración es otra lamentable fuente de corrupción (asesores que no asesoran nada, interinos que no han superado las pruebas necesarias para serlo, exámenes amañados, enchufados, gente que cobra sin ir a trabajar), pero no es el objeto de esta entrada. Cuando en ella se hable de contratación se refiere a la de bienes y servicios.

Hay que acabar con esto de una vez por todas aplicando las siguientes medidas:

1. Todos los contratos de aprovisionamiento de las diferentes administraciones públicas (Gobierno central, autonomías, diputaciones, ayuntamientos y empresas públicas) se harán a través de portales electrónicos de contratación. (Evidentemente, los contratos por los cuales una empresa pública, por ejemplo Ineco, presta servicios (por ejemplo al Gobierno de Arabia Saudita para la construcción del AVE Medina-La Meca) y recibe un pago por ellos, no estarían incluidos aquí.

2. Cada entidad contratante podrá tener su propio portal de contratación o usar el de un órgano superior.

3. TODA la información sobre procedimientos de contratación en curso en cualquiera de estos portales se reflejará instantáneamente (se habrán organizado informáticamente para que sea así) en la Plataforma de Contratación del Sector Público.

4. Las empresas o autónomos que deseen prestar sus servicios o vender sus bienes a la Administración podrán inscribirse en esta plataforma de manera totalmente gratuita, y de la manera más sencilla posible, en principio solo dando su NIF o CIF de manera segura. El portal tomaría el resto de los datos de los diferentes registros de la Administración.

5. Todos los procedimientos de contratación deberían ser abiertos, sin límite de importe. Las únicas exigencias para los licitadores podrían ser: tamaño de la empresa (no tiene sentido que una empresa con 7.000 euros de capital se presente a una obra de 200 millones), año de fundación, experiencia en contratos previos con la Administración, pagos en regla a la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, no estar incursa en procedimientos judiciales por corrupción, fraude o daño al medio ambiente. Todo esto tanto para la empresa que se presenta como para su matriz o sus accionistas con más del 4 % del capital.

6. Una empresa condenada en sentencia firme por los delitos antedichos no podría contratar con la Administración durante los diez años siguientes. Tampoco podría hacerlo una empresa que tuviera en su consejo de administración o entre sus principales accionistas (con más del 4 % del capital) a personas condenadas en firme por corrupción.

martes, 7 de marzo de 2017

Dos Estados

Es necesario poner fin al conflicto israelí-palestino, parte esencial del conflicto árabe-israelí. Aunque no tuviera efectos en otros países, existiría el deber moral de forzar un acuerdo y hacerlo respetar (por no hablar de los grandes beneficios económicos que supondría la paz en la zona). Pero es que los tiene; es que la pervivencia del conflicto israelí-palestino alimenta otros conflictos, como el del Líbano, Al-Qaeda en el norte de África y Afganistán.

Mario Vargas Llosa: «Aunque las bombas caen sobre Afganistán, el origen de esta guerra, y también su recurrencia cíclica así como su solución, tienen como escenario principal el Medio Oriente. Mientras el conflicto palestino-israelí continúe abierto, con su periódica ración de asesinatos, acciones terroristas, incursiones armadas y operaciones de represalias por parte de uno y otro bando, la crisis que se ha abierto entre un sector importante del mundo islámico y los Estados Unidos y Europa occidental seguirá agravándose y provocando violencias de incalculables consecuencias para el futuro de la humanidad.»

El acuerdo debe basarse:
  • en la Resolución 181 de la Asamblea General de Naciones Unidas del año 1947;
  • en lo ofrecido por el primer ministro israelí, Ehud Barak, en la Cumbre de Camp David del año 2000 (el 95 % de Cisjordania y la Franja de Gaza, así como la soberanía palestina sobre Jerusalén Este); y
  •  en la Iniciva de Paz Árabe (retornar a las fronteras establecidas por la ONU antes de 1967, normalización de las relaciones con Israel, retirada de sus fuerzas de todos los territorios ocupados, incluido el Golán, Estado palestino independiente en Cisjordania y la Franja de Gaza, con Jerusalén Oriental como su capital, así como una "solución justa" para los refugiados palestinos).
Israel no tiene más remedio que propiciar la solución de los dos Estados. No puede esperar a cambio conseguir seguridad de manera inmediata (pero sí a largo plazo). La dinámica demográfica hará que pronto los ciudadanos de origen árabe sean mayoritarios en el actual Estado de Israel y en los territorios que ocupa. Negar el derecho de voto a esa población supone el apartheid y va contra los derechos humanos y contra las propias leyes fundamentales del Estado de Israel (que lo establecen como una democracia parlamentaria, que reconoce el valor de la persona, la santidad de su vida, y su libertad).

El prestigioso intelectual israelí Amos Oz, partidario de los dos Estados, cree que, de lo contrario, Israel acabará convertido en un país árabe o en una dictadura sionista. La situación de guerra permanente exacerba los ánimos y puede hacer que el electorado israelí se incline por opciones radicales, que enconarían todavía más la situación.

Es fundamental que el acuerdo dibuje un Estado Palestino viable en cuanto a tierras cultivables, agua, conexiones entre sus partes y comercio exterior. En eso Israel puede permitirse ser generoso, devolviendo tierras productivas o con agua que ha ocupado indebidamente, a cambio de tierras secas, improductivas o desérticas, ya que Israel posee el dinero y la tecnología necesarios para llevar agua y cultivos a esas tierras, lo que no es el caso de los palestinos.

La estrategia de buscar un acuerdo total que dé paso a una convivencia pacífica no ha funcionado. Debe intentarse otra vía: con el objetivo de dos Estados (de territorio específico pendiente de determinar) tratar de llegar a múltiples acuerdos parciales sobre agua, energía, circulación de personas y mercancías, relaciones internacionales, etc., que permitan un funcionamiento efectivo del Estado palestino y la reducción del sufrimiento de su población. Israel debe comprometerse (y EE.UU. hacer respetar ese compromiso) a no volver a destruir la infraestructura palestina (como en las operaciones Plomo Fundido o Margen Protector) ni a estrangular su economía. Quizá así se vayan tejiendo lazos hasta dejar los asuntos en los que el acuerdo es más difícil listos para una negociación valiente.

No tiene sentido que Israel exija seguridad a cambio (por ejemplo, si habitantes de un pueblo participan en atentados, le cortará el suministro de agua). En un primer momento la seguridad se la debe proporcionar Israel por sí mismo (deteniendo a los que vayan a cometer atentados, preferiblemente, o, si ya se han producido, a los autores). Posteriormente, a medida que la población palestina mejore sus condiciones de vida, los atentados disminuirán.

La situación actual es de bloqueo. Los palestinos no tienen nada que perder (por eso son tan peligrosos), mientras que Israel puede perder mucho: cada vez está más desprestigiado internacionalmente, en un mundo donde se valora mucho el "buen" comportamiento de un país y se represalia (como Israel ya está sufriendo, con la Campaña BDS y otras) la conducta indecente. Sí, puede ganar guerras, pero le salen carísimas y no son eficaces. Ha de empezarse un nuevo camino o todo seguirá como hasta ahora.



jueves, 22 de diciembre de 2016

Los bancos centrales

Generalmente el banco central de un país ejerce tres funciones fundamentales:

1. La emisión de dinero de curso legal.

2. La fijación del tipo de interés del dinero.

3. La supervisión del sistema financiero, controlando no solo que las entidades financieras cumplen con sus obligaciones (por ejemplo, el coeficiente de caja), sino promoviendo el funcionamiento más correcto posible (por ejemplo, inyectando liquidez cuando es necesario).


Según los países, puede realizar otras funciones como:

- Servir como órgano de tesorería del Estado, canalizando todos los pagos y cobros.

- Emitir la deuda pública.

- Controlar la entrada y salida de divisas.

- Custodiar las reservas de oro.

- Asesorar al Gobierno.

- Analizar permanentemente la economía del país, publicando informes periódicos con los resultados de sus análisis.

- Recibir las quejas de los clientes de entidades financieras y emitir resoluciones sobre ellas.


Es objeto de polémica si el banco central debe ser independiente del Gobierno. Según la Wikipedia, el Banco Central Europeo afirma que numerosos estudios, análisis teóricos y datos empíricos sostienen que la independencia del banco central favorece el control de la inflación y la estabilidad de precios.

Sin embargo, economistas como Arturo Huerta González, Le Heron, Carre y el premio Nobel Joseph Stiglitz han criticado la falta de controles democráticos sobre los bancos centrales autónomos.

De acuerdo con mi experiencia, el modelo que funciona mejor es el de independencia del banco central. Pero eso sí, debe estar sujeto a las siguientes condiciones:

- Debe tener un doble mandato: conseguir el pleno empleo y el objetivo de inflación. La Reserva Federal de Estados Unidos tiene este doble mandato. El Banco Central Europeo solo tiene la obligación de conseguir el objetivo de inflación, por mucho desempleo que esto suponga.

- Su presidente debe ser nombrado por el parlamento nacional con una mayoría de al menos dos tercios y por un período, no renovable, mínimo de cinco años y máximo de ocho, entre personas que hayan trabajado en ese banco central un mínimo de veinte años y que nunca hubieran sido condenadas por delito penal o fiscal, ni sancionadas por falta grave en el ejercicio de sus funciones. En el caso de que el parlamento no alcance un acuerdo en el plazo debido, el cargo se sorteará entre las personas que cumplan esas condiciones y que libremente deseen entrar en dicho sorteo, como propongo en Los órganos colegiados.

- El presidente solo puede ser destituido en caso de incapacidad o falta grave.

- El Gobierno y los cargos públicos tienen prohibido emitir (tanto públicamente como de forma reservada) instrucciones o recomendaciones para el banco central.

- A su vez, el banco central tiene prohibido emitir opiniones sobre las políticas que el Gobierno está llevando (o no) a cabo o recomendaciones sobre las que ha de adoptar.

- Sin embargo el banco central puede dirigirse, públicamente, al parlamento, para solicitar modificaciones legislativas, si considera que las actuales no son suficientes para desempeñar adecuadamente sus funciones.

- De acuerdo con lo anterior, el banco central no debe asesorar al Gobierno, ni el Gobierno solicitar su asesoramiento. Sin embargo, si el Gobierno emprende un proceso de consultas (por ejemplo, para elaborar un reglamento) puede consultar al banco central como uno más de los sectores implicados.

- El banco central debe tener acceso ilimitado e inmediato a todas las fuentes estadísticas del Estado (población, comercio, impuestos, etc.). Con ellas elaborará sus previsiones y planes de actuación. Si necesita datos que ese sistema estadístico no recoge, podrá recopilarlos y tratarlos por sí mismo.

- No debe prestar dinero al Gobierno, ni actuar como su tesorero, ni emitir deuda pública.

- En situaciones normales tampoco debe comprar deuda pública ni privada.

- Ahora bien, en situaciones excepcionales, cuando los intereses que los mercados exigen al Gobierno superen en más de trescientos puntos básicos el último dato de inflación, el banco central, siempre que no peligre el objetivo de inflación, puede comprar la deuda pública que sea necesaria para calmar a los mercados.

- El banco central debe realizar las funciones 1, 2 y 3 enumeradas al principio, custodiar las reservas de oro (lo que en la práctica es bastante inútil, pero está arraigado en el inconsciente colectivo y confiere fuerza a su papel) y, si el mercado de capitales de ese país no es suficientemente estable, controlar la entrada y salida de divisas. No debe realizar otras funciones.

- Específicamente no tiene sentido que reciba las quejas de los clientes de entidades financieras y luego emita resoluciones si no son vinculantes. Esta función debe corresponder a los tribunales, cuyas decisiones sí son vinculantes. El que tarden y cuesten mucho no es razón para quitarles esta función, sino para tomar las medidas que agilicen y abaraten su actuación.

- Ahora bien, las asociaciones de consumidores y las organizaciones empresariales deben tener derecho a proponer públicamente al banco central modificaciones normativas sobre entidades bancarias (para acabar con las cláusulas abusivas, comisiones indebidas, etc.). El banco central deberá estudiar estas modificaciones y, públicamente, adoptarlas en todo o en parte, explicando pública y detalladamente sus razones

- Cuando el banco central fije los tipos de interés para un grupo de países, algunos de los cuales pueden encontrarse en crecimiento y otros, en recesión, debe disponer de mecanismos para conseguir que restringir la inflación en los países que crecen no dañe el empleo en los que se encuentran en recesión.

- La supervisión del sistema financiero debe ser estricta, según el método propuesto en No alterar los informes: los técnicos del banco central que hayan inspeccionado una entidad financiera deben redactar un informe completo, con un resumen de una página sobre la situación de la entidad, y otra página con las directrices más importantes que debe seguir, indicando el plazo en que deben factiblemente alcanzarse y las personas encargadas de su cumplimiento. Cada una de estas directrices se registrará en una base de datos, con su entidad, plazo y persona responsable de cumplirla. Si pasado el plazo no se ha cumplido, la persona responsable sufrirá una merma del 5% en su salario por cada mes de retraso. Cuando pasen seis meses en esa situación, la persona será destituida.



lunes, 10 de octubre de 2016

Prevenir el acoso escolar

El acoso escolar, también conocido por la palabra inglesa bullying, tiene una grave incidencia en España. Varios menores se han suicidado tras sufrirlo. Está detrás de miles de casos de depresión infantil y malos resultados académicos de alumnos inteligentes. Las autoridades académicas, los centros docentes, los padres y los medios de comunicación deben actuar concertadamente mediante las siguientes medidas, que son un resumen de las que aparecen en la Asociación Norteamericana de Psicología  y la página específica Alto al Acoso  (Stop Bullying).


Los efectos nocivos de esta práctica no solo recaen sobre los alumnos acosados, sino también sobre los acosadores, a los que degrada psicológicamente, les proporciona una vía de escape para sus problemas en vez de enfrentarse a ellos y puede ocasionarles expulsiones y sanciones académicas.

Autoridades académicas

1. Crear y mantener un teléfono público y gratuito para que los niños denuncien el acoso escolar y reciban consejos. El Ministerio de Educación de España se comprometió  a que estaría operativo en junio de 2016, pero no se puso hasta finales de octubre:

teléfono gratuito contra el acoso escolar
900 018 018
24h/365días

atendido por profesionales


2. Realizar campañas anuales de sensibilización en centros académicos y medios de comunicación, animando a denunciar el acoso.

Centros docentes

3. Contar con un protocolo antiacoso, firmado por el responsable del centro (por ejemplo, el director de la escuela), que debe exponerse legible y públicamente en la pared de una zona transitada (no vale el cuarto de calderas). Debe cumplirse este protocolo aunque no haya habido quejas por acoso. Si cualquier padre considera que no se cumple, podrá exigir su cumplimiento. El Ministerio de Educación, llamando "convivencia" al deseo de evitar el acoso, un eufemismo lamentable (lo primero que hay que hacer ante un problema es nombrarlo y anunciar que se está en contra, no disimularlo) ha recopilado en esta página  los protocolos contra el acoso de casi todas las autonomías (faltan Castilla y León, Extremadura y La Rioja).

4. Anunciar claramente al comienzo del curso que las agresiones, insultos o humillaciones entre compañeros no se tolerarán. Que los desacuerdos, absolutamente normales en la convivencia, deben plantearse primero a los delegados del curso, y si no se resuelven, al tutor.

5. Anunciar que la mala conducta inevitablemente bajará la nota, por más que se estudie, mientras que, con la buena, bastará con estudiar solo un poco para aprobar. Y llevar esto a cabo, por supuesto.

6. Buscar amigos a los estudiantes que, por sus circunstancias, experimentan dificultades para integrarse. Tratar de que grupos de buenos alumnos con algún interés común los acepten, para que no se conviertan en víctimas de acoso.

7. Expulsar temporalmente, sin miramientos, a los alumnos que agredan a otros. A la tercera agresión, expulsión definitiva de ese centro. Difundir a través de los tablones de anuncios que un alumno del centro ha sido expulsado definitivamente por agredir a otro (sin dar los nombres ni de agresor ni de agredido) y que se recomienda la resolución pacífica de conflictos para que no tenga que repetirse ese hecho lamentable.

8. Como condición para readmitir a un alumno expulsado temporalmente por agresión, los padres del agresor deberán firmar un documento contra el acoso (máximo, una página), redactado por los responsables del centro, por el que se comprometen a encauzar a su hijo. Si se niegan a firmarlo, el centro denunciará a los padres por incumplir el deber legal de procurar una adecuada formación y educación a su hijo. Esto no es ninguna broma: en España se han pagado elevadas multas y hasta hay padres que han ido a la cárcel por ello. En el caso de que se tema una agresión física por parte de los padres a los responsables del centro, estos podrán solicitar la presencia de la policía en la firma.

9. Poner cuidadores en el comedor, en el recreo, y en otras zonas de riesgo.

10. Mantener un buzón de sugerencias y quejas siempre abierto.

11. Si los acosos siguen produciéndose, con el acuerdo de una mayoría de los padres, instalar cámaras.

12. Si un docente observa un caso de acoso en el aula, debe intervenir inmediatamente para impedirlo e informar del incidente al jefe de estudios, que abrirá necesariamente un expediente y tomará declaración, por separado, a todos los alumnos implicados, y al profesor que lo ha presenciado. Con toda la información, decidirá las medidas que deben tomarse.

Padres de acosados

13. Hablar diariamente con los hijos, preguntándoles cómo les ha ido en la escuela y qué hacen allí con sus amigos, y escuchando con atención sus respuestas.

14. Estar pendiente de los posibles síntomas como nerviosismo, tristeza, ansiedad, falta de apetito, insomnio, pesadillas, ropa desgarrada, bajo rendimiento escolar o fobia escolar.

15. Preguntarles también sobre sus actividades fuera de la escuela. Si sale con grupos de amigos, dónde va y que hace.

16. Hablarle del acoso escolar. ¿Se produce en el centro donde va? ¿Cuándo sucede? ¿Qué hacen los profesores? Recordarle que, si le pasa a él, contarlo no es ser un chivato. Al contrario, cuando se tiene un problema que no se puede resolver solo, lo inteligente es pedir ayuda, o el problema se agrava.

17. No comprarle un teléfono móvil antes de que cumpla once años. Cuando lo reciba, enseñarle a bloquear en los chats a miembros que insultan y hacer que comprenda que uno nunca puede rebajarse a ese nivel, porque el odio a quien más daño hace es al que odia. La Guardia Civil da instrucciones para saber si existe ciberacoso y, en ese caso, recomienda que se llame al 062 (teléfono general de la Guardia Civil, no específico contra el acoso) para denunciarlo.

18. Dar ejemplo de cómo tratar a todas las personas (familiares, amigos, desconocidos) con amabilidad y respeto.

Acosados

19. No mostrar enojo ni miedo, ni llorar. Decirle con calma al acosador que lo deje en paz. No amenazar nunca "Se lo diré a mis padres", "Vas al director", etc. Vale más "Yo a ti te dejo tranquilo. Déjame a mí tranquilo."

20. Alejarse a paso normal para evitar problemas, pero no correr.

21. Contárselo a los padres el mismo día y pedirles que lo cuenten a los responsables del centro.

22. Procurar estar siempre acompañado. Tratar de ir al baño con un amigo.

23. En el autobús escolar, sentarse cerca de la parte delantera.

24. Evitar en lo posible las zonas donde actúan los acosadores.

Medios de comunicación

25. Difundir al menos una vez al año los datos sobre acoso, mostrando cómo se va evolucionando con respecto a otros años y otros países.

26. Informar de las iniciativas contra el problema, especialmente las más exitosas, para promover su extensión.

27. Incluir al menos una pregunta sobre el acoso cuando entrevisten a los responsables políticos de educación (ministros de educación o consejeros autonómicos) o cuando pregunten a cualquier candidato electoral sobre sus propuestas educativas.

Padres de acosadores

28. Hablar con ellos. Preguntarles por qué lo hacen, si son conscientes del daño que hacen y del castigo que les puede suponer.

29. Estar expuesto a un comportamiento agresivo o a un entorno demasiado estricto en casa hace que el niño tenga más propensión a ser acosador en la escuela.

30. También es posible que el acosador trate de sacudirse un problema de autoestima (bajas notas, por ejemplo) agrediendo a otros más débiles. En ese caso hay que resolver el problema de la autoestima (por ejemplo, con clases de refuerzo).
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Recomendación de la OCU: en caso de acoso escolar lo primero es comunicar los hechos a los tutores, al equipo psicopedagógico y a la dirección del centro escolar. Si no se interviene de inmediato, hay que hacerlo constar por escrito. Si los padres de la víctima consideran que el centro no la protege, deben denunciarlo ante la Inspección de Educación y, llegado el caso, ante la Fiscalía de Menores. Pero si las instituciones y los padres de los acosadores no actúan, la única solución para los padres de la víctima es cambiarla de centro y actuar judicialmente.